
Tener un jefe mandón, no llegar a tiempo con las tareas, estar sobrecargado de trabajo, perder clientes o recibir amenazas e insultos de superiores puede dejar a uno muy cabreado. Las situaciones de estrés en el trabajo son el pan de cada día para aquellos que todavía conservan su puesto. Muchos no llegan a resistir mucho tiempo y acaban estallando en cólera en situaciones de estrés máximo. ¿El resultado? Miren este vídeo y comprueben…