
Todos sabemos lo jodido que puede dejar a uno el consumo de drogas. Quizás este individuo, de origen ruso, todavía no lo sabía y está experimentando por primera vez toda una ola de sensaciones psicodélicas. Desnudo, eufórico y un poco agresivo, el ruso loco causa todo tipo de destrozos en el barrio. En apenas 7 minutos juega con su miembro genital, rompe el parabrisas de un vehículo y busca problemas con algunos vecinos. Va a despertarse con mucha resaca y dolor de cabeza.