
En épocas de vacas flacas, hasta las gigantes corporativas buscan la manera de economizar sus inversiones y engordar sus bolsillos. Sea como sea, se ahorraron una buena pasta y lograron los resultados deseados: captar al público a través de la influencia social.
Se trata de un anuncio brillante en el que solamente tuvieron que colocar a una chica bailando y una serie de personas que inician su coreografía desde atrás acompañándola en su baile. Es un anuncio cautivador, una grabación estilo amateur que termina por convertirse en un flas hmob coordinado.