
En una pequeña ciudad de Kansas, Estados Unidos, el abastecimiento de agua está misteriosamente contaminado produciendo en los habitantes una infección incurable que les conduce a la agresividad animal y a la pérdida de la razón.
Desde el momento en que la infección se extiende se aplica el control y restricción de sus habitantes al contacto exterior. La cuarentena impuesta por las autoridades del gobierno no tendrán como único y principal interés la cura y salvación de los habitantes del pueblo.