
Recuerdo que en el 2008 tuve la oportunidad de celebrar la noche de Halloween en los Estados Unidos, uno de los lugares donde la población se dedica por completo a vivir estas fiestas paganas.
Esa noche, vi una película que no he olvidado por lo buena que me pareció. Veras siempre me ha gustado el género del terror pero lamentablemente considero que con el tiempo se ha perdido la verdadera esencia y que ya no existen filmes que logren sorprender… no hasta que llegó “Trick ‘r Treat”.
Este es uno de los grandes clásicos que estoy seguro que no se repetirán, así que si te consideras un cinéfilo de corazón entonces haz de sumarle a tu colección, pues puedo aseverarte que se trata de una de las mejores producciones en estos últimos 30 años.
Pese a que es una película corta, la estética, los efectos especiales, el ambiente y las leyendas urbanas que se van entrelazando poco a poco, son su mejor baza. Todo esto hace de lo poco que dura, una película demasiado original y muy entretenida.
Su director Michael Dougherty nos presenta cuatro historias en un mismo filme, todas se relacionan entre sí, y toman lugar en un pequeño pueblo americano:
- Una de estas historias se enfoca en el director de un instituto. Se convierte en asesino al nacer la luna llena.
- Una segunda historia, sobre una chica virgen que se guarda para entregarse a su novio por completo.
- La tercera historia es realmente curiosa y me recuerda en cierta forma al Grinch de navidad. Una mujer que odio Halloween, pero que no le queda otra debido al amor que le tiene su marido a esta festividad.
- Por último, el reactor que unifica las historias anteriores. Un grupo de jóvenes despiadados e incrédulos que realizan una broma que se sale de control y termina en crueldad.