Los abogados se erigen como el principal baluarte de la salvaguarda de los seguros de hogar

Disponer de un seguro es algo que, por un lado, nos deja más tranquilos a todos y todas. Es evidente que sabemos que esto, en teoría, nos protege ante cualquier asunto que tenga que ver con nuestro hogar, nuestro coche, nuestra vida, nuestro negocio y un largo etcétera. De hecho, eso es lo que explica que haya crecido el número de seguros que se han comercializado en España de un tiempo a esta parte. No cabe la menor duda de que la gente quiere mantenerse protegida en todos los ámbitos. Y el hogar, para muchos y muchas, es lo más importante.

Sin embargo, y no pasa nada por reconocerlo, a todo el mundo nos da cierto reparo un seguro. Nunca sabemos a ciencia cierta si va a tener intención de resolvernos el problema que hayamos tenido o que podamos tener. Y la verdad es que necesitamos una cierta seguridad en ese sentido porque, de lo contrario, de nada sirve que tengamos un seguro y todos y todas lo sabemos. Lo cierto es que es una verdadera lástima que sea así, pero esta es la realidad que nos rodea. Por suerte, siempre tendremos la posibilidad de contactar con un abogado para defender nuestros derechos.

Una noticia publicada en el portal web Statista informaba de la cantidad de gente que contrató un seguro de hogar por grupo de población en el año 2019. La gente mayor de 65 años fue la que más contrató este tipo de servicio (más de un 70% lo hizo). El segundo grupo de población fue el de 30 a 64 años, que en un 65% de los casos adquirió un seguro de hogar. Finalmente, casi un 18% de la gente menor de 30 años apostó por este tipo de servicio.

Teniendo en cuenta, por ejemplo, lo que ocurrió hace algunas semanas en la provincia de Toledo, en la de Castellón o en la de Tarragona, donde una lluvia torrencial provocó numerosos daños en carreteras y en viviendas según indicaba una noticia de la web de El País, a nadie le cabrá ninguna duda de la importancia que tiene el contratar un seguro de hogar. Pero sí que es cierto que, como decíamos más arriba, no todo el mundo se fía de que los seguros vayan a responder ante los problemas que se pueden derivar de factores meteorológicos, por mucho que así lo ponga en sus contratos.

Hay que tener cuidado con las aseguradoras que proporcionan seguros de hogar, porque no cumplen con todo lo que dicen que cumplen. Hace unas semanas, vimos cómo varios pueblos de la provincia de Toledo sufrían las consecuencias de una de las riadas más potentes de los últimos años, lo que dejó innumerables problemas en cientos de viviendas de la zona. Cuando las familias se pusieron en contacto con sus aseguradoras, se encontraron con que muchas de ellas no se hacían cargo de muchos de los problemas que habían tenido en sus hogares a causa de las fuertes lluvias. Los profesionales del bufete Albanés nos han transmitido que muchas de las personas afectadas por ello han acudido a sus profesionales para enfrentarse legalmente a las aseguradoras.

Un problema mucho más común de lo que pensamos

Es cierto que lo que acabamos de comentar tiene mucho más que ver con un suceso en concreto, que han sido las tremendas lluvias que han azotado determinadas zonas de nuestra geografía, pero la verdad es que las aseguradoras pueden aprovechar cualquier cosa para dejar de cumplir con las obligaciones a las que, en teoría, se comprometen en sus acuerdos con los clientes. Así que problemas como de los que venimos hablando, por desgracia, son bastante habituales en los momentos en los que nos encontramos.

Está claro que contar con un abogado sirve para encontrar una defensa en situaciones como las que venimos describiendo. Son muchas las personas que han conseguido que se haga justicia gracias a ellos pero que no hubieran conseguido nada si hubieran tratado de resolver el asunto por su cuenta y riesgo. Ni que decir tiene que, con un abogado, las probabilidades de éxito son mucho mayores. Y eso nos puede otorgar un colchón de tranquilidad que no es en absoluto desdeñable.

Ojalá que las aseguradoras cambien de mentalidad y podamos decir, dentro de no mucho tiempo, que ya no hacen falta abogados en la mediación entre ellas y sus clientes. Sería un avance muy significativo que estos problemas dejaran de existir. Pero, por desgracia, sigue siendo necesario que todo el mundo disponga de la seguridad que proporciona el abogado. Por el momento, seguirá siendo así y poco podremos hacer para que cambie. Seguiremos confiando en que, a medio plazo, las aseguradoras transmitan una mayor seguridad a sus clientes.