
Todo lo que debes saber del síndrome del dolor crónico
Mi suegro no para ni un segundo. Madruga más que el sol, trabaja con las manos todo el día, y aun así siempre tiene una sonrisa para su familia. Pero, desde hace años, esas mismas manos empiezan a traicionarle: siempre le duelen. Da igual si está de descanso, si usa medias de compresión, si toma antiinflamatorios o si va al


