Una prótesis dental es un dispositivo diseñado para reemplazar las piezas dentales perdidas, y se coloca sobre el implante o sobre piezas originales. Los expertos explican que reemplazar los dientes que se han perdido es fundamental para evitar problemas masticatorios y enfermedades orales. Las prótesis dentales evitan la pérdida ósea, imitan a los demás dientes en tamaño y forma, y restauran la apariencia natural de la sonrisa. Antes de realizar este tratamiento, el especialista debe comprobar que tengamos una retención suficiente para que las prótesis no se muevan durante la masticación.
Ventajas de las prótesis dentales
Las ventajas principales de las prótesis dentales son:
-Gracias a este tratamiento, podemos masticar los alimentos adecuadamente.
-Sustituyen las piezas dentales perdidas.
-Mejoran la autoestima.
-Ayudan a mejorar la calidad de vida.
-Se integran en la fisionomía.
– Son higiénicas y fáciles de limpiar.
¿Cuáles son las enfermedades que provocan la caída de las piezas?
Las enfermedades que causan pérdidas dentales son las caries y la periodontitis. Las caries aparecen por el contacto de bacterias y azúcares, produciendo un ácido que es el que provoca la desmineralización del esmalte. Es importante tratar esta enfermedad porque provoca manchas en las piezas y perdidas dentales. Desde 20minutos informan que «una buena salud e higiene bucodental es fundamental para prevenir la aparición de caries. Para ello, hay que cepillar los dientes y encías tres veces al día, al menos durante dos minutos. Hay que poner especial cuidado en los espacios interdentales».
Para evitar las caries y la caída de las piezas dentales, debemos realizar una limpieza bucal adecuada, evitar el tabaco, no ingerir alimentos poco saludables y no beber alcohol. También es importante visitar el dentista, al menos una vez al año, para realizar una limpieza profesional.
Tipos de prótesis dentales
Los especialistas en prótesis dentales diseñadas a medida de clínica Compostela dental center nos informan que existen varios tipos de prótesis según su sistema de anclaje o retención.
Prótesis fijas
Estas prótesis son fijas y se apoyan sobre los dientes sanos que aún conservamos, por lo que se colocan sobre dientes naturales o sobre implantes. No son removibles y sustituyen a dientes adyacentes perdidos. Este tipo de prótesis son resistentes y ofrecen una solución para restaurar la alineación de los dientes. Además, mantienen un buen aspecto con el paso del tiempo y son más fáciles de limpiar que las prótesis dentales removibles.
Prótesis mixtas
Estas prótesis combinan elementos de prótesis removibles y fijas. Podemos optar por este tratamiento si queremos disfrutar de los beneficios de ambos tipos de prótesis.
Prótesis removibles
Estas prótesis se colocan sobre dientes naturales o sobre implantes. La prótesis removibles parciales están diseñadas para reemplazar una o varias piezas faltantes en una arcada dental. Se sujetan mediante ganchos metálicos que se conectan a las piezas naturales adyacentes. Son muy populares por la ausencia de contraindicaciones pero no son tan estables como las fijas.
Se utilizan para restaurar la función masticatoria. Existen dos tipos de prótesis removibles: parcial y completa. La prótesis parcial es idónea para reemplazar algunos dientes y la completa es perfecta para reemplazar todos las piezas dentales.
Prótesis removible mucoimplantosoportada
Podemos apostar por estas prótesis si no podemos recurrir a los implantes, porque no tenemos la cantidad de hueso necesaria. El especialista coloca dos o más implantes en la mandíbula inferior, o cuatro en la superior.
Consejos para cuidar las prótesis
Las prótesis deben ser cuidadas y limpiadas a diario, para eliminar las bacterias y las manchas. Es muy importante que sigamos unos hábitos de higiene bucal para mantener las prótesis en correcto estado durante muchos años y evitar las bacterias en la cavidad oral. Debemos limpiar las prótesis removibles con un cepillo con cerdas suaves, un enjuague bucal y seda dental. Para limpiar las prótesis dentales fijas, podemos usar un dentífrico fluorado, seda dental, un cepillo interproximal, un irrigador bucal y un colutorio bajo prescripción de un profesional.
Lo ideal es usar una pasta dental que lleve en su composición la clorhexidina. También podemos utilizar un irrigador dental porque masajea las encías y elimina los restos de comida entre los espacios interproximales. Este aparato ofrece un chorro constante de agua caliente, pero es importante seleccionar la presión adecuada. El irrigador puede mantener en buen estado las prótesis, ya que elimina más suciedad y previene algunas enfermedades, como caries, mal aliento, sarro o gingivitis. Es importa los hábitos de higiene bucal, pero también las visitas periódicas a la clínica para controlar el estado del hueso y la encía.