Si hay un material natural que da juego y proporciona infinitas opciones, es la piedra. Son muchos los tipos de piedra utilizados en la construcción y el diseño de interiores. De forma similar a la madera que juega un papel esencial en ciertas construcciones y aspectos decorativos, la piedra supone un material indispensable. Más allá del mármol o el granito, podemos encontrar diferentes tipos de piedra natural, como la caliza. A la que vamos a dedicar el siguiente artículo.
Este tipo de piedra, se ha convertido en algo más que un mero elemento decorativo. Es una roca natural que se utiliza desde hace milenios. Civilizaciones antiguas, se servían de este elemento natural para construir sus ciudades. En la actualidad, su finalidad es similar: utilizada de diversas formas dentro de proyectos de arquitectura y diseño. El aspecto de estas rocas, sus tonalidades suaves y la resistencia que ofrecen, han hecho que se convierta en uno de los recursos naturales, esenciales dentro de cualquier tipo de obra.
El mundo de la roca caliza combina una larga historia, con su belleza y funcionalidad. Sus usos y propiedades, se preceden por la variedad utilizada. Se trata de un tesoro natural que el tiempo se ha ocupado de tallar y, gracias a ello, ha encontrado su camino dentro del mundo del diseño y la decoración de interiores. Lo que ha hecho que se convierta en elemento indispensable de muchos hogares, proporcionando una elegancia atemporal. Tanto si se trata de revestir un piso con cierto aire sereno, como si se pretende acentuar paredes con su robustez, la piedra caliza, se ha convertido en uno de los materiales más versátiles y valorados, dentro del mundo del diseño de interiores.
Independientemente de que se este creando un ambiente rústico, en una sala de estar o sea el caso de una cocina de diseño, la piedra caliza, se adapta a cualquier estilo y diseño, proporcionando a espacio, una sensación autentica y sofisticada.
Una roca sedimentaria
Eso es precisamente la piedra caliza, un tipo de roca sedimentaria cuya composición principal, no es otra que el bicarbonato de calcio. De origen natural, es el resultado de un proceso geológico que se desarrolla durante millones de años, partiendo de la acumulación y compactación de restos marinos, como pueden ser las conchas, los corales y otros organismos biológicos.
Para conocer mejor las propiedades de este tipo de piedra, hemos consultado a los especialistas de MTE Marbles Tanit España, empresa dedicada a la venta de mármol crema de marfil en España y a la distribución de piedra natural, con amplios conocimientos en la materia.
El aspecto de este tipo de piedra, es variado y puede ir desde el tono suave y cremoso, hasta el gris y el beige. Visualmente, muestra un aspecto con matices dorados o rosados, en función de la presencia de minerales que forme parte de su composición. La textura, puede ser fina o ligeramente granulada, según el grosor del grano y la compactación que haya sufrido a lo largo del tiempo. Con estas características, es fácil comprender porque una de sus principales virtudes, es la facilidad de adaptación en diversos tipos de trabajo. En cuestiones de utilidad, destaca por su gran variedad de aplicaciones, como ejemplo, miremos al pasado, donde podemos encontrarla en la construcción de estructuras monumentales como, por ejemplo, la Gran Pirámide de Giza.
Actualmente, la presencia de este tipo de roca, se ha expandido dentro del ámbito domestico de tal manera que, se ha convertido en uno de los elementos más populares, dentro de la decoración de interiores. Una piedra muy apreciada por su durabilidad y resistencia, convertida en un material ideal para ser utilizada en pisos, muros y superficies diversas. Su capacidad a la hora de resistir el uso continuo, hace que se convierta en una elección práctica, sobre todo en zonas con alto tránsito o uso, al mismo tiempo que proporciona una estética elegante.
La piedra caliza, cuenta con una serie de propiedades únicas que, la hacen diferenciarse dentro del mundo de los materiales de construcción y diseño. Su textura suave y porosa, hace que se trate de un lienzo perfecto para convertirse en una amplia variedad de acabados, desde pulidos y brillantes, hasta rugosos y mate. Con esta versatilidad, es perfectamente adaptable dentro de una amplia variedad de estilos y gustos estéticos.
En cuestión de aplicaciones, la piedra caliza, se ha convertido en los últimos tiempos, en la opción preferida a la hora de revestir los suelos de las salas de estar, la cocina o el baño. Esto se debe, además, a su capacidad a la hora de mantener la temperatura constante en zonas de clima cálido, a que proporcionan una sensación fresca y cómoda.
A la hora de crear elementos arquitectónicos, la caliza, se ha convertido en elemento esencial. Aspectos como la chimenea, columnas o fachadas, se construyen con piedra caliza, debido a que se adapta perfectamente a los diferentes estilos arquitectónicos. Desde lo más clásico hasta lo má contemporáneo. Una piedra atemporal, con la que se añade un alto valor estético y funcional a cualquier estructura.
Extracción y propiedades
Por tratarse de un elemento natural, la piedra caliza, no se fabrica, se extrae. Su extracción, consiste en un proceso que se inicia en las canteras, generalmente, en zonas de montaña. Este proceso de extracción, se desarrolla en varias etapas: exploración y preparación del terreno; explotación y corte; y procesamiento y acabado.
La primera de las fases o etapas, consiste en una exploración del terreno, dentro de la que se incluye un estudio geológico, mediante el que se determina la ubicación exacta y la viabilidad de la cantera. A continuación, se produce la explotación del terreno. La piedra se extrae con maquinaria pesada, en grandes bloques que, posteriormente, se cortan en formatos más pequeños como tablas de gran formato o losas a medida.
El último paso, consiste en el procesamiento y el acabado, cuando la piedra se corta y procesa, de manera que se adapte a las necesidades y preferencias del demandante de cada pedido. Dentro de esta fase, se prepara la piedra con la finalidad de proporcionar un rendimiento óptimo de colocación.
Los acabados que se pueden encontrar son los siguientes:
- Pulido, con una superficie lisa, con brillo moderado.
- Apomazado, mostrando una superficie mate, de tacto suave.
- Cepillado, ofreciendo una superficie ligeramente texturizada, de aspecto envejecido.
- Abujardado, con una superficie rugosa y antideslizante.
- Arenado, uniforme y áspero.
Teniendo presente estos acabados, pasamos a las características que posee la piedra caliza. Siendo como es, una de las opciones más valoradas en la actualidad, es fundamental, conocer algunos aspectos más sobre ella.
Se considera una piedra versátil, debido a la capacidad de adaptarse a diferentes estilos y necesidades, gracias a sus colores, acabados y propiedades. Lo que la convierte en adecuada tanto para interior, como para exterior: baños, escaleras, fachadas, terrazas, revestimientos, etc. Con acabados de tipo abujardado o flameado que, poseen una propiedad antideslizante, ideal para las zonas más húmedas.
La durabilidad que tienen este tipo de piedras, aunque no alcanza la dureza de piedras como el granito, procede de su excelente resistencia. Si se le proporciona un tratamiento adecuado, se puede conservar en perfectas condiciones, durante años.
Posee una porosidad media que permite que proporcione una buena regulación en zonas de humedad, haciendo que se trate de un excelente material para interiores o aquellas zonas en las que las condiciones térmicas son variables, como es el caso de las fachadas que soportan la climatología más adversa.
Otra de sus propiedades más favorables, es su fácil mantenimiento. Con un tratamiento adecuado, este tipo de piedra, resulta muy fácil de mantener. Es suficiente con evitar los ácidos o químicos abrasivos, para poder preservar durante años, su aspecto natural.
Dentro de sus aplicaciones más habituales, encontramos su uso en interiores. Sus tonos neutros y la calidez, unidos a las propiedades físicas reseñadas, hacen que se convierta en la opción ideal, a la hora de revestir interiores. No aporta sensación fría al tacto, posee una capacidad natural para regular la temperatura y aportar confort térmico.
En las zonas húmedas, es muy utilizada, debido a que es un material con alto rendimiento en este tipo de entornos. Su capacidad para absorber y liberar la humedad, la hacen perfecta para piscinas, jardines, pérgolas, baños, etc.
No puede faltar su uso en exteriores, siendo igualmente, uno de los más comunes. Se trata de una piedra natural que no cambia de color bruscamente, envejece con elegancia y se adapta perfectamente a los diferentes y continuos, cambios climáticos.
Dentro de la naturaleza, es posible encontrar diferentes tipos de roca caliza, las cuales se clasifican en función de su composición y, nivel de porosidad. Las empresas, suelen enfocarse en aquellas piedras naturales en las que se combinan la estética, la resistencia y la funcionalidad, de manera que cada una de ellas, sea adecuada para una serie de aplicaciones, sea en interior o en exterior.
En definitiva, la piedra caliza, es un material cada vez más demandado. Sus propiedades y características, la convierten un tipo de piedra, igualmente adecuado para levantar un muro que, para convertirse en un suelo de baño, o en una chimenea. Acabados de lujo con una estética elegante, ideal para cualquier diseño interior o exterior.